
La Asamblea Nacional aprobó por unanimidad una reforma a la ley contra la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, con 144 votos a favor. El texto endurece las penas en el Código Orgánico Integral Penal y deja el proyecto listo para que el presidente Daniel Noboa lo sancione o presente un veto parcial. La votación incluyó a ADN y al correísmo.
La reforma fija condenas de 19 a 22 años para el tipo básico agravado y eleva la pena hasta 35 años cuando la víctima muere. También elimina la exigencia de probar amenazas o fuerza en casos que involucren a niñas, niños o adolescentes, tipifica el matrimonio forzoso y la unión de hecho forzada, y permite rastrear activos ilícitos de estas redes.