
La Agencia de Tránsito y Movilidad de Guayaquil sancionó a 197 de sus 683 agentes civiles desde marzo de 2026. Cinco fueron destituidos tras comprobarse faltas muy graves, mientras 23 expedientes siguen abiertos. Entre los casos analizados figuran incumplimientos en procedimientos, conductas incompatibles con la función y presuntos actos de corrupción.
La medida surgió luego de la difusión de un video donde un repartidor denunció que un agente habría pedido 100 dólares para evitar la retención de su motocicleta en Urdesa. La institución separó al señalado de labores operativas, presentó una denuncia ante la Fiscalía y afirmó que sus agentes solo pueden emitir multas en operativos autorizados.