
Los clubes brasileños han ganado 14 de las 17 ediciones de la Copa Libertadores femenina y vuelven a arrancar como favoritos en Quito, donde el torneo se juega del jueves al 31 de octubre. Corinthians, campeón de las últimas tres versiones, encabeza a un país que combina inversión, continuidad competitiva y una estructura que sostiene proyectos largos para el fútbol de mujeres.
La brecha con el resto de Sudamérica sigue siendo amplia. Palmeiras mueve un presupuesto anual de entre 3 y 5 millones de dólares, mientras varios clubes de Colombia, Argentina o Chile rondan los 500 000. En Brasil, además, la obligación de tener equipos femeninos se expandió desde 2019 y la política pública también elevó al fútbol femenino como prioridad nacional.