
Carlos Prado, conocido músico y flautista, ha decidido diversificar su carrera y emprender en el mundo de la cocina. Su nueva aventura lo lleva a vender encebollado, un plato tradicional que busca recuperar el auténtico sabor que caracterizaba a este manjar en las calles de Guayaquil. A sus 53 años, Prado se une a la tendencia de personalidades públicas que han incursionado en la gastronomía, impulsado por su pasión por la cocina y un deseo de ofrecer una experiencia única a sus clientes.
Con una receta clásica que evita los mariscos adicionales, Prado asegura que su encebollado será acompañado de maíz tostado y pan, como se disfrutaba en su infancia en el barrio Garay. El músico comienza su nuevo emprendimiento los fines de semana, buscando conectar con amigos y ofrecer un remedio para las resacas de las noches de fiesta. Además, el músico menciona que su objetivo a futuro es abrir un sitio donde la gente pueda disfrutar del platillo y de gratos momentos juntos.
La iniciativa de Prado no solo se basa en su deseo de explorar el ámbito culinario, sino también en la necesidad de diversificar sus opciones laborales. Con el modelo de negocio ajustado al servicio de delivery, él busca encontrar un equilibrio entre su pasión por la música y la cocina, creando una nueva fuente de ingresos que le permita tener una vida más estable sin depender exclusivamente de su carrera artística.