
Chevron y su filial TexPet presentaron el 17 de julio de 2026 una petición ante la Corte del Distrito de Columbia, en Estados Unidos, para que se reconozca y ejecute un laudo arbitral dictado en La Haya el 17 de noviembre de 2025. La empresa busca que Ecuador cumpla obligaciones económicas fijadas por el tribunal y pague lo ordenado.
El monto reclamado asciende a $224,3 millones, incluidos la indemnización, intereses previos y recargos acumulados. Chevron sostiene que el Estado ecuatoriano no ha realizado ningún pago, por lo que recurrió a la justicia estadounidense para intentar cobrar el fallo. La disputa se remonta a un arbitraje iniciado en 2009 bajo el tratado bilateral de inversiones.