
China anunció que su marina lanzó con éxito un misil estratégico sin carga nuclear desde un submarino nuclear hacia el Pacífico. La prueba ocurrió el 6 de julio y se enmarca en ejercicios militares de rutina. Pekín afirmó que notificó antes a los países afectados y que el disparo no estuvo dirigido contra ningún país ni objetivo específico.
El ensayo generó condenas en la región. Taiwán dijo que agrava las tensiones y pone en riesgo la paz, mientras Australia lo calificó de desestabilizador y Japón expresó serias preocupaciones. Nueva Zelanda lamentó el momento del lanzamiento. Rusia defendió a China. Analistas creen que pudo tratarse de un misil JL-3 o JL-2.