
Un operativo interinstitucional en Guayaquil dio lugar al cierre de una clínica veterinaria clandestina que operaba sin permisos adecuados. Las autoridades encontraron múltiples irregularidades que no solo ponían en riesgo a los animales, sino también a la salud pública. Este tipo de establecimiento representa una amenaza significativa dada la falta de regulación y supervisión profesional en sus operaciones.
Durante la inspección, fueron encontrados 23 animales, de los cuales 21 eran gatos y 2 perros, muchos de ellos en condiciones críticas tras haber sido sometidos a procesos de esterilización. Las prácticas de maltrato animal fueron evidenciadas al utilizar materiales inadecuados y procedimientos sin protocolos establecidos, lo que generó un alto riesgo para la salud de los animales intervenidos.
Las autoridades han enfatizado la importancia de denunciar estos servicios ilegales y han iniciado un proceso sancionador contra los responsables de la clínica. Los animales rescatados recibirán atención médica especializada y seguirán en resguardo hasta que se encuentren en condiciones óptimas, lo que subraya la necesidad de contar con servicios veterinarios regulados y seguros en la ciudad.