
El 4 de abril de 2026, la Casa Tola en Guayaquil sufrió un colapso parcial de una de sus paredes principales. Este inmueble, que es considerado un bien patrimonial, mostró serias fallas estructurales, atribuibles a una combinación de factores que incluyen la presencia de elementos no originales y la exposición a condiciones adversas como la humedad y la falta de ventilación adecuada. Según el informe técnico de la Dirección de Patrimonio Cultural, el deterioro de elementos de madera y el exceso de carga estructural fueron determinantes para que ocurriera este incidente.
Los expertos han subrayado que la intervención antitécnica en la construcción con materiales incompatibles ha incrementado la vulnerabilidad de la estructura. El análisis de los técnicos también mostró que las condiciones climáticas y los movimientos sísmicos recientes exacerbaron el deterioro de las paredes. Esta situación ha llevado a recomendar medidas de estabilización urgente y la liberación de elementos incompatibles para evitar futuros colapsos que podrían afectar tanto a la Casa Tola como a las propiedades colindantes.
El Municipio de Guayaquil ha tomado nota de las recomendaciones del informe y se comprometió a efectuar inspecciones regulares y supervisar las medidas correctivas necesarias. Además, la normativa vigente en Ecuador establece claras responsabilidades sobre la conservación de bienes patrimoniales, designando deberes a diversas instancias, incluidos propietarios y administradores. La región se enfrenta ahora a la necesidad de tomar acciones preventivas para asegurar la protección del patrimonio cultural y la seguridad pública.