
Este martes, el Concejo Metropolitano de Quito aprobó una Ordenanza destinada a facilitar la movilidad de personas con limitaciones físicas, ya sean permanentes o temporales, en el servicio de transporte comercial de taxi en el distrito. La medida fue aprobada de manera unánime y responde a la necesidad de ofrecer un servicio accesible y adaptado a las necesidades de todos los ciudadanos, según explicó Diego Garrido, presidente de la Comisión de Movilidad.
La concejala Cristina López, proponente de la ordenanza, enfatizó la urgencia de implementar esta normativa, destacando que actualmente no hay suficientes taxis adaptados para personas en sillas de ruedas, adultos mayores y aquellos con condiciones de salud que limitan su movilidad. La iniciativa no contempla aumentar el número de taxis en circulación, sino que se utilizarán aproximadamente 1.600 registros municipales actualmente suspendidos para incorporar al menos una unidad adaptada por operadora.
Además, la normativa incluye medidas de incentivo y control para garantizar el cumplimiento de los requisitos. Los taxis adaptados estarán exentos de restricciones de circulación, tendrán prioridad en la Revisión Técnica Vehicular y las operadoras enfrentarán sanciones si no cumplen con la incorporación de vehículos accesibles. Esta propuesta ha sido respaldada por la ciudadanía, quienes consideran que las políticas que mejoran la movilidad contribuyen a construir una ciudad más empática y accesible.