
Este martes, el Concejo Metropolitano de Quito aprobó de manera unánime una nueva ordenanza destinada a facilitar la movilidad de personas con limitaciones físicas, tanto permanentes como temporales, en el servicio de transporte comercial de taxi. La medida fue presentada por el concejal Diego Garrido, presidente de la Comisión de Movilidad, quien destacó la importancia de un sistema de transporte accesible y seguro que responda a las necesidades de la ciudadanía.
La propuesta permitirá el uso de aproximadamente 1,600 registros municipales de taxis actualmente suspendidos, evitando así el incremento en el número de vehículos en circulación. Cada operadora de taxis recibirá un cupo para incorporar, al menos, una unidad adaptada, con el fin de mejorar la disponibilidad de opciones de transporte para personas que utilizan sillas de ruedas, adultos mayores y otros ciudadanos con dificultades de movilidad.
Además de las adaptaciones en el servicio, la normativa contempla incentivos como la exención de ‘pico y placa’ y prioridad en la Revisión Técnica Vehicular para estos taxis. Quienes no cumplan con la incorporación de vehículos accesibles enfrentarán sanciones. Esta ordenanza ha recibido el respaldo de la ciudadanía, quienes afirman que estas políticas refuerzan la necesidad de una ciudad más inclusiva, donde todos puedan desplazarse con dignidad y autonomía.