
El Concejo Metropolitano de Quito aprobó unánimemente una Ordenanza destinada a garantizar la movilidad de personas con limitaciones físicas, tanto permanentes como temporales, en el servicio de transporte comercial de taxi en el Distrito Metropolitano. Esta iniciativa busca ofrecer un servicio accesible y adaptado a las necesidades de la ciudadanía, respondiendo a la falta de taxis adecuados para quienes usan sillas de ruedas, adultos mayores y personas con condiciones de salud que afectan su movilidad.
La concejal Cristina López, impulsora de la ordenanza, subrayó la urgencia de esta medida para avanzar hacia un sistema de transporte más equitativo. La propuesta no contempla aumentar el número de taxis en circulación, sino más bien aprovechar los aproximadamente 1.600 registros municipales actualmente suspendidos. Cada operadora de taxis recibirá un cupo para incorporar al menos una unidad adaptada, asegurando así que se mejore la oferta para este grupo de la población sin afectar el parque automotor existente.
La normativa también estipula incentivos y controles, como la exención de ‘pico y placa’ para los taxis adaptados y su prioridad en la Revisión Técnica Vehicular. Las operadoras tendrán la obligación de incluir vehículos accesibles en su flota, de lo contrario enfrentarán sanciones. La ciudadanía ha respaldado esta iniciativa, que no solo mejora la movilidad, sino que también promueve una ciudad más empática, donde las personas con discapacidad pueden trasladarse con autonomía y dignidad.