
El presidente colombiano Gustavo Petro ha confirmado que una bomba no detonada encontrada en Colombia pertenece al ejército ecuatoriano, lo que ha exacerbado la tensión entre ambos países. Petro anunció que se enviará una protesta diplomática tras el hallazgo, que ocurrió en el departamento de Putumayo, cerca de una vivienda campesina. La investigación sobre el incidente sigue en curso.
La situación se agrava tras el descubrimiento de 27 cuerpos calcinados en la frontera. Petro cuestionó las explicaciones de Ecuador sobre sus operaciones militares, considerándolas poco creíbles. Por su parte, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa defendió la legitimidad de sus acciones, indicando que son exclusivamente en su territorio. Ambos líderes buscan evitar un conflicto armado y han involucrado a Estados Unidos como mediador.