
El jurado original del nuevo Museo Nacional del Ecuador cuestionó el diseño ganador Estratos Vivos, seleccionado tras un segundo proceso con voto ciudadano. Alejandro Zaera Polo afirmó que la propuesta fue descartada inicialmente por fallas técnicas y estructurales. También criticó que el Gobierno ignorara el fallo previo y reabriera la competencia con otros criterios.
Las objeciones se centran en riesgos para la conservación de más de 1,2 millones de bienes patrimoniales. El proyecto incluye fachadas de vidrio, terrazas transitables y reservas subterráneas en un terreno con nivel freático alto y actividad sísmica, lo que podría causar filtraciones, inundaciones y mayores costos. Además, la obra difícilmente se concluiría en dos años.