
El ministro del Interior, John Reimberg, denunció un presunto uso irregular de una empresa pública municipal de Guayaquil para instalar una estructura con acceso a sistemas de videovigilancia. Según su versión, la llamada sala espejo operó en noviembre de 2024 dentro del Municipio y habría servido para obtener privilegios sobre cámaras y grabaciones de la ciudad. La denuncia apunta a posibles abusos de poder.
Reimberg aseguró que los recursos destinados a seguridad ciudadana fueron desviados hacia fines políticos y que la infraestructura tecnológica funcionó con un enlace privado de datos. También mencionó accesos de administrador entregados a Franklin Asqui, con capacidad para ver cámaras en tiempo real y manipular equipos. El funcionario cuestionó el impacto de estas decisiones sobre Guayaquil y pidió explicar el uso de fondos públicos.