
Durán declaró la emergencia tras una semana sin recolección de basura, provocada por la suspensión del servicio del consorcio Durán Limpio. La empresa atribuye la paralización a una deuda municipal superior a nueve millones de dólares. La acumulación de desechos afecta a varios barrios, genera malos olores y eleva el riesgo sanitario en calles y aceras.
El Municipio activó un plan de contingencia con maquinaria, volquetas, retroexcavadoras y personal propio para retirar residuos en sectores críticos. Entre el 25 y el 27 de junio se levantaron más de 300 toneladas con apoyo de la Prefectura del Guayas. Concejales, organizaciones ciudadanas y usuarios pidieron intervención nacional ante la insuficiencia operativa.