
Ecuador ha decidido suspender el diálogo con Colombia y aplicará un arancel del 50% a las importaciones a partir del 1 de marzo. La medida fue anunciada por el ministro de Producción, Luis Alberto Jaramillo, tras la falta de respuesta del gobierno colombiano en temas de control militar en la frontera. Esta decisión refleja un distanciamiento diplomático y comercial significativo entre ambos países.
La ruptura de diálogo se da en respuesta a restricciones impuestas por Colombia a productos ecuatorianos, lo que ha generado preocupación en sectores empresariales. Jaramillo justificó las medidas, indicando que la guerra arancelaria continuará hasta que Colombia responda adecuadamente a los pedidos de control fronterizo. Esta situación afectará a un tercio de las exportaciones ecuatorianas, pero se considera una oportunidad para fortalecer el consumo de productos locales.