
Estados Unidos ha modificado su advertencia de viaje a Venezuela, bajándola del nivel 4 al nivel 3. Esta decisión sugiere una mejora en la seguridad general del país, según la administración del presidente Donald Trump. No obstante, persisten niveles altos de violencia en ciertas regiones, como Táchira y Amazonas, donde se reportan delitos graves y actividades de grupos criminales.
A pesar de la reducción de la alerta, el Departamento de Estado advierte que viajar a Venezuela sigue siendo arriesgado. Las autoridades continúan realizando recomendaciones para evitar situaciones peligrosas, como utilizar taxis no regulados o viajar por la noche. La embajada estadounidense en Caracas aún no reanuda los servicios consulares, operando desde Bogotá como representación principal ante ciudadanos estadounidenses.