
La música regional mexicana se encuentra en medio de una conmoción judicial tras la apertura de una investigación por parte de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada y la Unidad de Inteligencia Financiera. Esta indagación se centra en una presunta red de lavado de dinero que implica al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, y su posible conexión con destacados artistas de la música, incluyendo a Gerardo Ortiz y Peso Pluma.
Los detalles de esta situación comenzaron a emerger cuando el periodista Antonio Nieto difundió una lista que menciona a varios artistas del género, lo cual ha provocado gran controversia en el país. El Gobierno de Estados Unidos ha ofrecido una recompensa de 15 millones de dólares por información sobre El Mencho, lo que resalta la gravedad de la situación. Las autoridades están evaluando los flujos de dinero ligados a contratos musicales y regalías que podrían haber sido utilizados para ocultar actividades ilegales.
Además, este escándalo ha reabierto el debate en México sobre la relación entre la música que glorifica al narco y su impacto social. La presidenta Claudia Sheinbaum ha criticado abiertamente los corridos que exaltan a los capos, argumentando que el crimen organizado lleva a la violencia. Este evento se suma a las preocupaciones previas sobre el cruce entre la industria musical y el crimen organizado, planteando la pregunta de si realmente existen vínculos entre los artistas mencionados y las actividades delictivas del CJNG.