
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha propuesto una reforma constitucional para introducir penas de cadena perpetua para violadores, homicidas y terroristas. Esta medida se enmarca en su estrategia de combate a la delincuencia, la cual ha sido apoyada por una población cansada de la impunidad. El país busca asegurarse de que sus leyes reflejen una fuerte postura contra el crimen organizado.
La Asamblea Legislativa de El Salvador, con mayoría del partido de Bukele, se encuentra trabajando en esta reforma que busca adecuar el artículo 27 de la constitución. A pesar de las críticas sobre posibles violaciones a los derechos humanos, muchos ciudadanos apoyan las medidas del presidente, argumentando que es necesario restablecer el orden en un país que ha sido históricamente afectado por la criminalidad.