
James Rodríguez, capitán de la selección colombiana, muestra una evolución favorable tras ser hospitalizado en Minnesota por deshidratación severa. La Federación Colombiana de Fútbol confirmó que fue sometido a observación médica durante 72 horas, aclarando que no hay relación con lesiones deportivas. La situación se considera preventiva y busca estabilizar al jugador para asegurar su recuperación plena.
El informe médico sugiere que Rodríguez presenta una mejoría constante, lo que tranquiliza a su entorno y aficionados. Aunque no hay fecha de regreso a la actividad, su club, Minnesota United, y el cuerpo médico de la selección siguen en comunicación para supervisar su estado. Su evolución es clave para los próximos compromisos oficiales de Colombia en el fútbol internacional.