
El partido entre Barcelona SC e Inter Miami en Guayaquil dejó una grave situación ambiental tras generar cinco toneladas de basura. Este evento, celebrado el 7 de febrero, evidenció la falta de corresponsabilidad ciudadana al acumular una gran cantidad de desechos en áreas públicas y aledañas al Estero Salado. La intervención del Municipio fue inmediata, llevando a cabo un operativo de limpieza que incluyó 30 barrenderos y varias unidades recolectoras.
Durante varias horas, el equipo de limpieza se centró en retirar botellas, envases plásticos y restos de comida, resaltando la necesidad de crear conciencia sobre el manejo adecuado de residuos. El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, se pronunció en contra del comportamiento de los asistentes, advirtiendo que la ciudad no debe convertirse en un basurero cada vez que hay un evento. Su mensaje enfatizó la importancia de disfrutar sin perjudicar el espacio público.
Guayaquil, con una población de más de tres millones, produce cerca de 4.700 toneladas de basura a diario. La situación post-evento ha reavivado el urgente llamado a la ciudadanía para mejorar las prácticas de disposición de residuos. Aunque se están realizando campañas de concienciación, el desafío radica en equilibrar la celebración de eventos masivos con una actitud responsable hacia el medio ambiente y la convivencia urbana.