
Un intense incendio consumió tres locales en el centro de Guayaquil, específicamente en las calles Chile y Sucre. Los bomberos enfrentaron serias dificultades debido a la acumulación desmedida de mercancía que bloquearon sus accesos. La situación se complicó al momento de ingresar al inmueble, ya que las primeras alertas fueron dadas por la ciudadanía tras ver una columna de humo negro.
El comandante de la operación tomó la decisión de cambiar la estrategia de ataque a raíz del peligro de explosiones que se presentaba. La alta densidad de humo y las temperaturas extremas obligaron a los equipos a realizar un ataque desde la parte externa. Las condiciones eran críticas, ya que la estructura metálica del edificio mostraba signos de colapso, creando un ambiente aún más peligroso para el trabajo de los bomberos.
A pesar de los esfuerzos, se reportó que el incendio escaló a alarma nivel 3 debido a la complejidad de la situación y el riesgo de propagación a los edificios cercanos. Además, se realizaron rescates de animales atrapados en los departamentos aledaños. Las autoridades confirmaron que no hubo heridos ni fallecidos entre los ciudadanos mientras la zona permanece acordonada para garantizar la seguridad de los operativos.