
Las lluvias atípicas asociadas a El Niño obligaron a los principales ingenios azucareros de la Costa ecuatoriana a cerrar antes de tiempo la zafra de 2026. Fenazúcar explicó que los terrenos saturados impiden continuar la cosecha y vuelven riesgoso el ingreso de maquinaria pesada y trabajadores, con posibles efectos sobre las cepas que sostendrían la producción de 2027 y años posteriores.
Aunque el país sigue abastecido de azúcar y no hay alerta de desabastecimiento, el sector ya evalúa importar volúmenes puntuales desde terceros países para completar las reservas nacionales. La medida busca asegurar el suministro para hogares e industria hasta la próxima zafra, prevista para julio de 2027 si el clima lo permite.