
La ciudad de Quito cuenta con un sistema establecido de recolección de basura, que incluye contenedores, rutas diarias y un equipo de trabajo dedicado. Sin embargo, el éxito de este sistema depende en gran medida de cómo los ciudadanos utilizan estos recursos. Los ciudadanos deben asegurarse de desechar la basura correctamente para evitar la acumulación de desechos en las calles y aceras, un problema que afecta la imagen y limpieza de la ciudad.
Las malas prácticas, como dejar bolsas de basura fuera de horario o junto a contenedores llenos, han generado puntos críticos de suciedad. Aunque los equipos de limpieza de la Empresa Pública Metropolitana de Aseo (EMASEO EP) están constantemente trabajando para abordar estos problemas, la solución requiere la colaboración activa de la comunidad. Respetar los horarios de recolección, utilizar adecuadamente los contenedores y reportar problemas como contenedores dañados son acciones que cada ciudadano puede adoptar para contribuir.
EMASEO ha instado a la población a ser corresponsables en mantener la ciudad limpia, ya que sus esfuerzos son solo parte de la solución. La Tasa de Recolección de Basura (TRB) es clave para financiar mejoras en tecnología y mantenimiento. Las acciones individuales marcan la diferencia y son esenciales para lograr un entorno más limpio y saludable en Quito.