
Irán intensificó el martes sus ataques en Oriente Medio, dos semanas después de reanudar las hostilidades con Estados Unidos. Los bombardeos alcanzaron a Jordania, Baréin y Kuwait, mientras los Guardianes de la Revolución afirmaron que destruyeron sistemas de defensa antiaérea y radares en Baréin y Kuwait, en una escalada que afecta directamente la seguridad regional.
La tensión también golpea las rutas marítimas: los hutíes de Yemen anunciaron un bloqueo contra puertos sauditas en el mar Rojo, en medio de amenazas sobre Ormuz y Bab el Mandeb. Donald Trump dijo que la campaña militar de Estados Unidos no ha terminado y los precios del Brent siguieron sobre 90 dólares.