
Irán ha activado a sus reservistas en medio de crecientes tensiones con Estados Unidos, destacando un anuncio del comandante de la Guardia Revolucionaria que reduce la edad de reclutamiento a 12 años. Esta campaña, llamada ‘Por Irán’, busca aumentar las fuerzas militares frente a la amenaza de incursiones estadounidenses, mientras más de un millón de efectivos se preparan para cualquier escenario.
La situación se complica con ataques recientes a plantas siderúrgicas claves para la economía iraní, que representan el 70% de su producción de acero. Las sanciones internacionales han limitado los ingresos de petróleo de Irán, intensificando la crisis. La inclusión de menores en las fuerzas armadas añade una nueva dimensión al conflicto, planteando preocupaciones sobre los derechos de los niños en la región.