
Irán autorizó a algunos petroleros iraquíes a cruzar el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra hace casi seis meses. La decisión llegó tras pedidos reiterados de Bagdad, en un corredor estratégico por el que transitaba antes del conflicto cerca del 20% del gas natural licuado y el petróleo consumidos en el mundo.
Desde el 28 de febrero, tras los ataques de Estados Unidos e Israel, Teherán ha cerrado prácticamente el estrecho y atacado buques en la zona. Irak depende en gran medida de sus exportaciones de crudo y no tiene alternativa para sacar la mayor parte de su producción por esa vía, mientras sigue abierta una negociación con Omán sobre el tránsito.