
La reciente 51ª edición de los Premios César en Francia ha desatado controversia tras la aparición de Jim Carrey. A pesar de su aclamado regreso después de años de ausencia, muchos usuarios de redes sociales comenzaron a especular que no se trataba del verdadero actor, sino de un doble utilizando prótesis hiperrealistas. La polémica fue alimentada por el artista drag Alexis Stone, quien compartió imágenes en Instagram que coincidían con el look de Carrey.
En respuesta a los rumores, Gregory Caulier, delegado general de los Premios César, desestimó las afirmaciones, calificándolas como un ‘no-tema’. Caulier aseguró que la aparición de Carrey había sido planificada meticulosamente durante meses, y que su discurso en francés había sido elaborado con atención a cada detalle. La publicista del actor, Marleah Leslie, también se pronunció, reafirmando que no había dobles ni impostores en la gala.
Acompañado de su familia y amigos, Carrey ofreció un emotivo discurso en el que compartió sobre sus raíces genealógicas. A pesar de su notable cambio físico, la Academia subrayó su generosidad y elegancia, recordando la autenticidad de su presencia en el evento. La controversia sirvió para resaltar no solo la historia personal del actor, sino también el impacto de su regreso a la escena pública.