
El Consejo de la Judicatura apartó de su criterio técnico y evitó destituir al juez Jairo Alejandro García Mosquera, quien llevaba el caso Goleada. El informe disciplinario había recomendado su salida por manifiesta negligencia en la tramitación de una causa por tráfico ilícito de armas vinculada a alias Topo, lugarteniente de alias Fito. El Pleno resolvió solo suspenderlo 30 días sin remuneración.
El expediente concluyó que el magistrado conocía una apelación contra la prisión preventiva y dudas sobre su competencia territorial, pero siguió impulsando el proceso durante más de un mes antes de inhibirse. La sala revisora señaló afectación al debido proceso, la seguridad jurídica y la tutela judicial efectiva. La decisión evitó incluso una suspensión de 90 días, prevista para faltas gravísimas.