
Keiko Fujimori ratificó todo el apoyo de su Gobierno a las Fuerzas Armadas de Perú tras recibir en Lima un informe del Comando Conjunto sobre sus operaciones en distintas zonas del país. La mandataria se reunió con los ministros de Defensa, Rafael Belaunde, y de Desarrollo Agrario y Riego, Marco Vinelli, para revisar el despliegue militar frente al crimen organizado.
El plan oficial da a los militares un rol destacado contra el narcotráfico, la minería ilegal y los remanentes subversivos, con presencia en áreas críticas como el Vraem y la provincia de Pataz. También coordinan con la Policía Nacional en regiones bajo estado de emergencia, mientras el Ejecutivo busca sostener un proceso pacífico y responsable ante impugnaciones opositoras.