
Alejandro Kenig, hijo de la presentadora Marian Sabaté, atraviesa una etapa completamente distinta a la que mostró en el pasado. Desde hace dos años y medio estudia Psicología Clínica de forma presencial en la UEES, mientras mantiene la música como una actividad que todavía lo acompaña, aunque ahora con un estilo más acústico e influenciado por el country.
Su acercamiento a la Psicología nació durante la pandemia, cuando comenzó a sufrir ansiedad y ataques de pánico. En un primer momento creyó que tenía un problema cardíaco, pero luego descubrió que lo que sentía estaba relacionado con su salud mental. Esa experiencia lo llevó a leer sobre el tema, a interesarse más en la carrera y a compartir contenidos en redes sobre salud mental desde su propia vivencia.
Marian Sabaté asegura que el cambio de su hijo fue radical y que incluso a ella le sorprende. Según cuenta, Alejandro atravesó momentos complicados marcados por depresión, ansiedad e hipocondría, además de una etapa en la que tomó malas decisiones. Ahora, dice, se centra en su meta profesional y prefiere mantenerse alejado de la exposición mediática para enfocarse en lo que realmente quiere construir.