
El Partido Social Cristiano perdió su papel de principal referente de la derecha ecuatoriana tras el derrumbe de su representación electoral y la caída de bastiones históricos como Guayaquil y Guayas. En la Asamblea quedó reducido a cinco curules y en la presidencial de 2025 su candidato obtuvo 0,71%, el peor resultado de su historia reciente.
La derrota en Guayaquil y la Prefectura del Guayas mostró que el espacio conservador dejó de estar anclado a una fuerza partidaria sólida. Ese vacío fue ocupado por liderazgos coyunturales, más personalistas que doctrinarios. La derecha ecuatoriana enfrenta ahora el reto de reconstruir una referencia estable o seguir dependiendo de figuras temporales.