
María Teresa Guerrero, conocida como ‘La Flaca’, ha vivido un año desafiante desde su diagnóstico de cáncer de ovario en estadio tres. Aunque su último estudio salió limpio, Guerrero reafirma que su batalla aún no ha terminado. Visitando Houston cada tres semanas para recibir infusiones de Bevacizumab, y tomando Olaparib diariamente, está comprometida con su tratamiento y recuperación.
La vida de ‘La Flaca’ ha cambiado drásticamente. Dejó el alcohol, se enfocó en una dieta más saludable y ha reducido sus entrenamientos a cinco kilómetros. El diagnóstico de cáncer influyó en su bienestar emocional, permitiéndole establecer límites y aprender a disfrutar de momentos de calma. Herrera reconoce que el ejercicio ha sido un pilar fundamental en su proceso, ayudándola a fortalecer su sistema inmune.
La actitud positiva de Guerrero hacia la quimioterapia ha sido determinante en su recuperación. Ella la ve como una herramienta de sanación, incluso refiriéndose a ella como un ‘líquido dorado’. Con marcadores tumorales que han disminuido significativamente, ‘La Flaca’ mantiene su esperanza y determinación para seguir luchando, declarando su deseo de permanecer aquí y disfrutar de la vida.