
Guillermo Lasso, expresidente de Ecuador entre 2021 y 2023, volvió a marcar distancia de la política tradicional con un texto en el que afirma que no sirve para ser político y acusa a los políticos de mentir, manipular y pensar en sí mismos. También rechaza la lógica de los acuerdos políticos y dice que prefiere pasar desapercibido y vivir con integridad.
En su reflexión, Lasso sostiene que la política debería ser servicio y no un espacio para enriquecerse o engañar. El mensaje se suma a sus críticas a la corrupción y al cinismo en el poder, y refuerza su postura de no acercarse al correísmo, al que alude sin mencionar contactos recientes ni pactos abiertos.