
En Ecuador, un grupo de madres ha formado el colectivo Te Creo Mamá para visibilizar la violencia vicaria, un fenómeno que afecta a mujeres tras separaciones forzadas de sus hijos como castigo. Aunque la violencia vicaria tiene un impacto devastador en la salud emocional y la estabilidad de estas mujeres, aún no cuenta con una regulación legal específica en el país, dejando a muchas en el limbo legal.
Cindy Velástegui, una de las fundadoras del colectivo, comparte su historia tras perder a su hijo durante unas vacaciones que se extendieron, lo que la llevó a enfrentar procesos judiciales dolorosos. Estas madres no sólo luchan por recuperar a sus hijos, sino también por superar el daño emocional y los efectos adversos en su salud. Han creado espacios de apoyo para empoderarse y reconstruir su autonomía.