
El senador republicano Markwayne Mullin asumió el cargo de secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos el 24 de marzo de 2026, en sustitución de Kristi Noem, quien fue cesada por el presidente Donald Trump. Su designación se produce en un contexto crítico, con caos en los aeropuertos debido a la falta de personal y un cierre parcial del DHS por disputas políticas.
Durante su toma de posesión, Mullin se comprometió a proteger a todos los ciudadanos, independientemente de su afiliación política. Enfrentará desafíos significativos, incluyendo una política migratoria dura y la crisis actual en aeropuertos, mientras muchos empleados del DHS trabajan sin salario. Su desempeño será monitoreado de cerca por la ciudadanía y los medios de comunicación.