
Jaime Andrés Beltrán quedó bajo fuerte presión política tras ser fotografiado en un hotel de playa en Santa Marta durante la emergencia causada por el terremoto en Colombia. El ministro de Vivienda había asumido el cargo el 7 de agosto y, según la denuncia difundida, fue a una boda y luego permaneció de descanso en la ciudad caribeña.
La crisis deja cerca de 300 muertos, más de 200 desaparecidos y daños masivos en viviendas e infraestructura, con 127.608 casas afectadas, 26.392 destruidas y 197 edificios colapsados. La Cámara de Representantes lo citó a debate de control político, mientras aliados y opositores cuestionan su conducta y exigen explicaciones por la polémica escapada.