
Pabel Muñoz rechazó la suspensión provisional del movimiento Amigo dispuesta por el Tribunal Contencioso Electoral y la calificó como un golpe a la democracia. El alcalde de Quito, aspirante a la reelección, afirmó que la medida afecta sus derechos políticos y los de los ciudadanos que respaldan su proyecto, en vísperas de las elecciones seccionales de noviembre de 2026.
El TCE suspendió por nueve meses a Amigo tras admitir una denuncia del fiscal general vinculada a una investigación reservada. La organización funcionaba como vehículo electoral del correísmo para inscribir candidaturas, entre ellas la de Muñoz y la de Luisa González. La resolución genera incertidumbre sobre la participación de sus postulantes en el proceso electoral.