
La NASA anunció un plan ambicioso para establecer una base permanente en la Luna para 2028. El administrador de la agencia, Jared Isaacman, presentó este proyecto durante una rueda de prensa, destacando la importancia de los alunizajes tripulados en un intervalo tan corto como cada seis meses. Este esfuerzo es considerado el más significativo desde el programa Apollo.
Para materializar este proyecto, la NASA se asociará con empresas como Lockheed Martin y SpaceX y pausará el proyecto Gateway. Este compromiso surge en un contexto de creciente competencia espacial, especialmente con China aumentando sus misiones. La hoja de ruta de la NASA está alineada con la política espacial del presidente Donald Trump, que busca incorporar más iniciativas del sector privado.