
Jaime Nebot reconoció que el Partido Social Cristiano atraviesa un vacío de liderazgo tras la salida de figuras históricas como León Febres-Cordero y su propia retirada de la Alcaldía de Guayaquil en 2019. Afirmó que no existió una posta fuerte capaz de sostener la continuidad política del movimiento. Consideró natural este proceso dentro de la vida partidista.
Nebot sostuvo que el PSC necesita nuevos cuadros con honestidad, preparación y capacidad de gestión para recuperar protagonismo. Planteó que la fortaleza política depende de la calidad de sus dirigentes y no de la edad. También señaló que el relevo generacional es un reto común en la política ecuatoriana y no una crisis irreversible para el partido.