
Daniel Noboa se volvió eje de la estrategia de ADN para las seccionales de 2026, al promover a sus precandidatos con recorridos y actos partidistas antes de la inscripción definitiva. En Quito y Guayaquil, sus fichas ya aparecen asociadas a futuras obras y alianzas electorales, mientras el oficialismo mueve su estructura en territorio.
Expertos electorales sostienen que estas acciones rozan el proselitismo anticipado, pero los vacíos del Código de la Democracia impiden sancionar o imputar gasto electoral en esta etapa. El CNE no respondió sobre eventuales controles, pese a que la precampaña ya involucra a Cynthia Viteri y Giovanna Ubidia en la disputa por ciudades clave.