
Durante la noche del 6 y la mañana del 7 de febrero, Guayaquil enfrentó una jornada de lluvias que, aunque de intensidad moderada, causaron acumulaciones de agua en más de 40 sectores. La rápida intervención de los equipos técnicos logró minimizar los impactos en la movilidad urbana, gracias a la reducción del tráfico durante las horas de lluvia.
Personal de Interagua y de la Empresa de Agua Potable y Alcantarillado se activó en zonas críticas, como avenidas de alto flujo, para llevar a cabo operativos de desfogue de agua y limpieza de sumideros. La coordinación interinstitucional fue clave, permitiendo una atención oportuna y evitando que los problemas de drenaje se convirtieran en emergencias mayores.
El fenómeno de la marea alta también afectó la eficacia del drenaje, complicando la evacuación del agua acumulada. Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para evitar arrojar residuos en las calles, ya que esto incrementa el riesgo de inundaciones durante las lluvias.