
Ecuador enfrenta una fuerte fragmentación política de cara a las elecciones seccionales de 2026, con 231 organizaciones habilitadas por el CNE. Aunque el registro oficial suma 2,83 millones de militantes y adherentes, muchos partidos no logran traducir esa base en votos reales. El exceso de candidaturas aumenta el ruido electoral y debilita la competencia efectiva.
El análisis destaca que la proliferación de listas favorece a estructuras consolidadas y no necesariamente amplía la democracia. En 2021, varios aspirantes presidenciales no alcanzaron ni el 1 por ciento de los votos, evidenciando la distancia entre presencia en papeleta y apoyo real. Las reformas del CNE ordenan requisitos, pero no reducen el número de organizaciones.