
Leandro Paredes se recuperó en once días de un desgarro grado 2 y fue decisivo para Boca Juniors en Río de Janeiro. Entró como suplente y, a los 88 minutos, convirtió desde más de 30 metros para sellar el 3-1 sobre Vasco da Gama en la semifinal de vuelta y evitar los penales. El tanto devolvió al Xeneize a una final continental.
El volante de 32 años había sufrido la lesión el 9 de octubre ante Instituto y se sometió a un tratamiento de plasma rico en plaquetas para acelerar su regreso. Boca, que ahora buscará ser el primer tricampeón del torneo que ganó en 2004 y 2005, jugará la final el 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia, ante el ganador de Atlético Mineiro y Montevideo City Torque.