
El pasado 15 de marzo, un niño sufrió graves heridas en el rostro tras ser atacado por un perro abandonado en el barrio de San Roque. La situación fue atendida de inmediato por la Unidad de Bienestar Animal (UBA) después de recibir una alerta del ECU 911. El equipo técnico se trasladó al lugar para verificar las circunstancias del incidente.
En la inspección realizada, se constató que el perro no tenía un tutor responsable, ya que había sido dejado en el lugar por un inquilino anterior que abandonó el predio. La dueña actual, una mujer de la tercera edad, junto con los vecinos, solo alimentaban a los animales por solidaridad, sin asumir la responsabilidad de su tenencia.
Ante la falta de supervisión, los perros fueron retirados y llevados a un Centro de Atención Veterinaria para su valoración. La directora de la UBA hizo un llamado a la comunidad para que se practique una tenencia responsable de los animales de compañía, destacando que la falta de cuidado puede provocar riesgos para las personas y los propios animales.