
El 21 de abril de 2026, la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE) en Quito fue escenario de una protesta organizada por el partido Unidad Popular. Militantes y dirigentes se concentraron para rechazar la cancelación de su registro político, que consideran un intento ilegal y extemporáneo. La defensa del partido subraya que estas acciones buscan amordazar la disidencia política en el Ecuador.
Geovanni Atarihuana, director nacional de Unidad Popular, afirmó que el proceso de cancelación carece de sustento jurídico y temporal, ya que el plazo para tales acciones venció el 3 de abril. A pesar de la presión administrativa, el partido asegura mantener una base sólida con más de 206,000 militantes y está preparando una serie de movilizaciones a nivel nacional para defender su derecho a participar en las elecciones de noviembre de 2026.