
La ciudad de Quito ha decidido ampliar las restricciones de transporte pesado en la avenida Simón Bolívar y la Ruta Viva en respuesta a un aumento en los siniestros de tránsito. Sin embargo, la medida ha sido criticada por llegar tarde, ya que las autoridades deberían haber implementado acciones preventivas antes de que provocaran tragedias. Los datos sobre la velocidad han mostrado una ligera mejora, pero los accidentes continúan en aumento.
La situación plantea preguntas sobre las condiciones de infraestructura vial y la responsabilidad institucional. Cada siniestro resalta la debilidad en la gestión preventiva de la ciudad, y resalta la necesidad de un enfoque más proactivo. Quito debe ir más allá de medidas temporales y centrarse en un diseño vial adecuado y en la fiscalización, con el objetivo de reducir el riesgo y garantizar la seguridad.