
Patricia Carrillo, directora de Gestión de Riesgos del Municipio de Quito, afirmó que la ciudad está preparada para enfrentar emergencias climáticas a través de un Plan de Eventos Climáticos. Este plan cuenta con un presupuesto de 48 millones de dólares distribuido entre diferentes empresas municipales. Las acciones implementadas incluyen la prevención, mitigación y respuesta ante emergencias, asegurando la seguridad de los ciudadanos ante fenómenos naturales.
Carrillo destacó que se están llevando a cabo diversas actividades preventivas, como el retiro de maleza y material combustible, además de implementar equipos especiales para combatir incendios forestales. Quito se está preparando particularmente para los meses de junio, julio y agosto, a pesar de que se anticipan episodios de lluvias en la época seca. Se prevé que septiembre, octubre y noviembre serán los meses con mayor lluvias, lo que requiere una continua preparación.
Desde abril, se ha puesto en marcha un Plan de Prevención de Incendios Forestales que incluye patrullajes en áreas vulnerables, así como campañas de sensibilización sobre las quemas agrícolas. A pesar de la alerta amarilla declarada en algunas parroquias del noroccidente, la funcionaria enfatizó la necesidad de que toda la ciudad esté lista para cualquier eventualidad, considerando que el comportamiento del fenómeno de El Niño puede variar en diferentes regiones.