
La Revolución Ciudadana prepara su jugada para la Alcaldía de Guayaquil con el respaldo político a Aquiles Álvarez, pese a que el alcalde sigue ausente por su situación judicial. Rafael Correa ordenó que el candidato sea definido con Álvarez, lo que cerró la puerta a primarias internas y dejó al movimiento atado a una apuesta de alto riesgo en la ciudad.
El correísmo enfrenta un escenario más débil en Guayas, sin partido propio y con disputas internas que han erosionado su capital político. La estrategia de sostener una candidatura por endoso, en vez de levantar un perfil propio, puede complicar su competitividad en unas seccionales donde la presencia de Álvarez ya no se traduce en liderazgo visible para el electorado.