
La noticia analiza la reconfiguración de Los Choneros tras la extradición de Fito y la captura de Javi, dos golpes que alteraron la estructura histórica de la banda. Expertos sostienen que el grupo mantiene capacidad operativa, presencia territorial y recursos financieros, aunque ahora funciona con células más descentralizadas y mandos locales autónomos.
El texto también aborda la muerte de un presunto cabecilla de Los Águilas en Guayaquil, hecho que coincidió con la captura de Javi y alimentó hipótesis sobre disputas internas. Las autoridades investigan una posible confrontación entre grupos criminales, mientras advierten que estas organizaciones pueden adaptarse, fragmentarse y mantener actividades ilícitas.